SITUACIÓN: Barcelona
CLIENTE: Particular
AÑO: 2016
SUPERFICIE: 78 m2
PRESUPUESTO: 508 €/m2
COLABORADORES: Fotografía: Charlotte Deckers










Este piso de 1949 situado en el barrio de Poble Sec de Barcelona estaba tan compartimentado que no se podía disfrutar de las privilegiadas vistas de ambas fachadas de la vivienda.
En la zona sur, las aperturas realizadas en los muros de carga permitieron generar un amplio espacio de día abierto sobre las 3 ventanas que dan al parque de Montjuïc, y sobre el espacio de vestíbulo recuperado. Así mismo, el lineal de cocina integrada en la pared permite que se elimine una estancia.
El mismo mobiliario gira sobre la pared de la habitación principal, ligando armónicamente la zona de estar con el recibidor, y generando una superficie de almacenaje con vestidor. Se ha sacado provecho del suelo hidráulico existente, que al tener un dibujo modesto que no destaca demasiado, permite convivir con los techos abovedados destapados.
Del otro lado, abierto a la ciudad, se favoreció la ubicación de una gran habitación infantil, creando un espacio muy agradable con un suelo de microcemento amarillo capaz de reactivar la luz del norte. Para aportar una transparencia y una continuidad de las vistas de fachada a fachada, una ventana conecta esta estancia con el resto de la vivienda.
En el interior del nicho de la cocina se ha recuperado otro modelo de hidráulico existente en la vivienda, que aporta un contraste de color.
