SITUACIÓN: Barcelona
CLIENTES: Particular
AÑO: 2018
SUPERFICIE: 83 m2
PRESUPUESTO: 446 €/m2
COLABORADORES: Fotografía: Charlotte Deckers













Para este proyecto con una presupuesto muy acotado, hemos buscado soluciones simples y amables en adecuación con la forma de vivir de esta familia de 4, tan acogedora que entiende su casa como un lugar sociable donde compartir con los amigos.
La redistribución del piso fue facilitada por la ausencia de elementos estructurales centrales, propio de las construcciones de los años 70.
Mantuvimos la repartición de la zona de noche/zona de día. Pero decidimos poner la habitación principal en el interior, privilegiando la gran habitación infantil, ubicándola en la zona donde hay más luz natural, y dejando la posibilidad de dividir esta estancia en dos entidades equitativas en el futuro. Las dos puertas de esta habitación se convierten en un elemento que aporta dinamismo y diversión a este espacio con cierto carácter flexible.
Por otra parte, los horarios dispares de la familia nos llevaron a alejar el baño de los dormitorios, haciendo que la cocina se abriera al salón en forma de Z, aportando más dinamismo a esta casa llena de movimiento.
De forma inesperada, decidimos valorar y pulir el suelo de terrazo presente debajo del acabado existente. Aporta un efecto de pavimento continuo que viene a sumarse en esta intención de hacer un espacio diáfano y fluido.
Los materiales aportados son neutros y claros, como el contrachapado de abedul para todos los elementos de carpintería, que encaja bien con las puertas de pino y baldosas blancas, para ayudar en el aprovechamiento de la luz y no generar pesadez en este piso de 65 m2.
