SITUACIÓN: Barcelona
CLIENTE: Particular
AÑO: 2023
SUPERFÍCIE: 82 m2
PRESUPUESTO: 740 €/m2
COLABORADORES: Fotografía: Charlotte Deckers







Se trata de un piso de los años 70, de unos 90 m², cuya distribución original queda totalmente obsoleta: un gran pasillo central distribuye habitaciones y baños hasta llegar a un salón-comedor reducido.
Al no poder intercambiar la zona de día/zona de noche con respecto a la ubicación de la entrada, uno de los elementos más importantes a tratar era la circulación.
Buscamos ofrecer variedad en la manera de recorrer la casa, así que dimos 3 recorridos entrelazados que amplían la manera de percibir el hogar.
Hemos transformado el pasillo, para que este no fuera una simple zona de paso, sino una zona vivible y ambivalente. A un lado del pasillo hemos jugado con la transparencia hacia la fachada, cerrando la habitación con puerta corredera, separando el despacho con una vidriera y estanterías, aportando amplitud y funcionalidad al espacio. Del otro lado, organizamos una franja en la que se disponen de forma integrada: armarios roperos, puerta de acceso al baño y la cocina.
El segundo recorrido se genera tras dar un uso y un mayor espesor a la fachada de la habitación infantil, el estudio y el salón, mediante la ubicación de mobiliario, y nichos a medida. Dos puertas correderas altas y de color singular, enfatizan esta nueva conexión.
Un tercer recorrido se forma al generar un baño pasante, con dos puertas que unen el pasillo y la habitación principal, el mismo accesible desde el salón.
Al recuperar el espacio de la antigua cocina, se genera un amplio salón-comedor en “L” que disfruta de 4 ventanas exteriores a las que se le pueden sumar visualmente las ventanas de las habitaciones cuando las puertas correderas están abiertas.
