SITUACIÓN: Valldoreix, Sant Cugat del Vallés
CLIENTES: Particular
AÑO: 2024
COLAB: Charlotte Lajarin
EMPRESAS: Construccions Rovian





En el encuentro entre la arquitectura y el paisaje, a veces surge una oportunidad inesperada. En una casa unifamiliar situada detrás de la sierra de Collserola, la necesidad de conectar funcionalmente el nivel superior —donde se desarrolla la vida cotidiana— con el jardín inferior, se convirtió en la excusa perfecta para repensar la relación entre el interior y su entorno natural.
La intervención parte de un gesto sencillo pero determinante: introducir una escalera que, más allá de su función, se integrase con sensibilidad en la volumetría de la vivienda y dialogara con su fachada. Pero pronto entendimos que el verdadero valor de esta transformación residía en lo que podía revelar: nuevas miradas, nuevas formas de habitar el exterior.
Así, decidimos estirar el rellano de esa nueva escalera hacia el paisaje, convirtiéndolo en un pequeño belvedere orientado al este. Desde allí, se despliega una vista que abraza la profundidad del entorno natural y permite al mismo tiempo descubrir la piscina, discretamente situada al otro lado de la casa.
El diseño se materializa en una estructura metálica ligera y precisa, pensada para tener una presencia visual mínima y un único punto de apoyo en el terreno. El color elegido —sobrio, casi silencioso— retoma los tonos ya presentes en los elementos de fachada, reforzando la continuidad y el respeto por lo existente.
Más que una mejora funcional, Casa Ayumi se convierte en una invitación al descanso y la contemplación. Un nuevo ritmo entre lo construido y lo natural, entre lo cotidiano y lo poético.
